Venezolanos buscan chatarra en fétido río

Entran a las aguas sucias en busca de algo para vender y comprar comida

Caracas, Ven.- Ángel Villanueva se movía en las turbias aguas del río Guaire, un pútrido canal que serpentea a través de la capital venezolana, con la esperanza de encontrar algún tesoro.

Hundió las manos en el fondo del canal poco profundo, apartando el rostro del fétido olor. Después se levantó, dejando que tierra y piedras le cayeran entre los dedos y buscando una tuerca de pendiente, anillos perdidos o cualquier otro preciado trozo de metal que pudiera vender para conseguir comida.

Villanueva, de 26 años, buscaba junto a otras dos personas sin perder de vista las nubes oscuras en las montañas que rodean Caracas. Podrían empezar a descargar lluvia en cualquier momento, dándole apenas unos minutos para salir o morir arrastrado por el agua.

“Trabajar en el Guaire no es fácil”, comentó Villanueva. “Cuando te da, te da. Y cuando te quita, te quita la vida”.

Las imágenes de venezolanos pobres buscando comida en la basura en Caracas se han convertido en un símbolo de la profunda crisis económica en el que fuera uno de los países más ricos de América Latina. Menos visibles son los jóvenes y niños que buscan en las sucias aguas del Guaire cualquier trozo de metal con el que puedan ayudar a alimentar a sus familias.

El agua está muy sucia, ya que el canal recoge el agua de lluvia de calles y cañerías, así como desperdicios industriales y algún tesoro ocasional.

Tras casi dos décadas de gobierno socialista, la producción de alimentos y petróleo se han hundido en medio de una deficiente gestión de recursos estatales, y el descenso en los precios mundiales del crudo ha sumido a muchos venezolanos en la desesperación.

Cada mañana, los chatarreros bajan al Guaire desde sus barrios en la colina. Algunos se envuelven las yemas de los dedos con cinta adhesiva para protegerse de cortes e infecciones, ignorando cualquier posible efecto perjudicial a largo plazo de pasarse horas metidos en agua sucia todos los días.