Versalles, escenario de los vaivenes diplomáticos entre Macron y Putin

VERSALLES, Francia (EFE).- El Palacio de Versalles, donde los líderes de la UE concluyen este viernes una cumbre que reafirma el apoyo a Ucrania frente a la invasión rusa, se alza como un escenario privilegiado de los vaivenes diplomáticos entre el presidente galo, Emmanuel Macron, y el ruso, Vladímir Putin.

En la antigua residencia de los reyes de Francia hasta la Revolución Francesa en 1789, con 2,300 estancias y 63,154 metros cuadrados, el jefe de Estado francés recibió a Putin el 29 de mayo de 2017, dos semanas después de haber llegado al Elíseo.

Fue la primera visita oficial a Francia de un presidente extranjero durante su recién estrenado mandato y se enmarcó entonces en el aniversario de los 300 años del establecimiento de relaciones diplomáticas.

En esa fecha ya había numerosos puntos de fricción entre ambos, desde la interferencia de medios cercanos al Kremlin en la campaña electoral de Macron o sus diferencias Ucrania tras la anexión ilegal de Crimea en 2014, pero sirvió para dar un nuevo punto de partida a unas relaciones congeladas durante el quinquenio de François Hollande.

Su recibimiento en agosto de 2019 en el Fuerte de Brégançon, residencia de verano de los jefes de Estado franceses, u otros encuentros bilaterales en Rusia reflejan un diálogo que pese a sus desencuentros se ha mantenido en el tiempo y que, tras la ofensiva rusa, Macron ha intensificado en un intento por alcanzar una solución diplomática.

Ahora, cinco años más tarde de esa primera recepción con gran pompa en Versalles, los invitados son los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, esta vez para hacer frente común contra a Rusia y reclamar el cese del conflicto.

Mismo anfitrión, pero tono y participantes distintos: si en el pasado se abogaba por "reinventar una arquitectura de seguridad y confianza entre la Unión Europea y Rusia", en esta se condena "la agresión militar no provocada e injustificada de Rusia contra Ucrania", lanzada el 24 de febrero, y se analizan posibles nuevas sanciones.

"Pedimos a Rusia que cese sus acciones militares y retire a todas sus fuerzas y equipos militares de la totalidad del territorio ucraniano, inmediatamente y sin condiciones, y respete completamente la integridad territorial, la soberanía y la independencia de Ucrania", apuntó la declaración emitida al término de la primera jornada.

Su celebración en Versalles, no obstante, es fruto de la casualidad: esta cumbre informal, convocada en el marco de la presidencia de turno del Consejo de la UE, estaba programada para hablar sobre el modelo europeo de crecimiento y desarrollo, pero el inicio de la guerra hizo que pusiera su foco en Ucrania y Rusia.