NACIONES UNIDAS (AP) — Rusia y China vetaron el martes una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU destinada a reabrir el estrecho de Ormuz, que se estuvo diluyendo con la esperanza de que esos dos países se abstuvieran.
La votación —11 a favor, 2 en contra y 2 abstenciones de Pakistán y Colombia— se produjo apenas unas horas después de que el presidente estadounidense Donald Trump lanzó una amenaza sin precedentes de que "toda una civilización morirá esta noche" si Irán no abre la vía marítima estratégica y llega a un acuerdo antes del plazo de las 8 p.m., hora de la costa este de Estados Unidos. Por el estrecho pasa una quinta parte del petróleo mundial, y el férreo control iraní durante la guerra ha disparado los precios de los energéticos.
Rusia y China defendieron su oposición, citando ambos la amenaza más reciente y peligrosa de Trump hasta ahora de poner fin a la civilización de Irán como confirmación de que la propuesta habría dado a Estados Unidos e Israel "carta blanca para continuar la agresión", como lo expresó el enviado ruso Vassily Nebenzia.
Nebenzia y el embajador de China ante la ONU, Fu Cong, dijeron que el texto más reciente no logró captar las causas de fondo y el panorama completo del conflicto al mostrar que Estados Unidos y su aliado más cercano iniciaron la guerra, que ahora se está desbordando.
"Ese lenguaje es altamente susceptible a una mala interpretación o incluso a abusos", dijo Cong en su declaración.
Añadió que "el proyecto de resolución, de haberse adoptado, enviaría un mensaje equivocado y tendría consecuencias graves, muy graves". Cong dijo que es probable que la guerra se intensifique, con Estados Unidos ahora "amenazando abiertamente la propia supervivencia de una civilización".
El ministro de Relaciones Exteriores de Bahréin, que redactó el proyecto, arremetió contra el organismo más poderoso de la ONU por no actuar y permitir que la comunidad internacional sea "rehén del chantaje económico" de Irán.
"Que no se adopte esta resolución envía la señal equivocada al mundo, a los pueblos del mundo", dijo Abdullatif bin Rashid Al Zayani después de la votación— "la señal de que la amenaza a las vías marítimas internacionales puede pasar sin ninguna acción decisiva por parte de la organización internacional responsable del mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales".
Pero el embajador de Irán ante la ONU agradeció a sus aliados en el consejo de 15 miembros por negarse a adoptar la resolución.
"El texto retrata de manera injustificada y engañosa las medidas legales de Irán en el estrecho de Ormuz, que se han tomado en el ejercicio de su derecho inherente de legítima defensa de conformidad con la Carta de la ONU, como amenazas a la paz y la seguridad internacionales", dijo Amir-Saeid Iravani en su declaración.
Es dudoso que la resolución, incluso si se hubiera aprobado, hubiera influido en la guerra —ya en su sexta semana—, porque se había debilitado de forma significativa para intentar que Moscú y Beijing se abstuvieran en lugar de vetarla.
La propuesta inicial del Golfo Pérsico habría autorizado a los países a utilizar "todos los medios necesarios" —una formulación de la ONU que incluiría acción militar— para garantizar el tránsito por el estrecho de Ormuz y disuadir intentos de cerrarlo.
Estados Unidos, que había respaldado el proyecto desde su forma original, arremetió contra los países que se opusieron a la resolución.
"Nadie debería tolerar que estén apuntando a la economía global con una pistola", dijo sobre Irán Mike Waltz, el embajador de Estados Unidos ante la ONU, "pero hoy, Rusia y China sí lo toleraron". Señaló en su declaración: "Se pusieron del lado de un régimen que busca intimidar al Golfo (Pérsico) hasta someterlo, incluso mientras brutaliza a su propio pueblo durante un apagón nacional de internet, por atreverse a imaginar dignidad o libertad".
Después de que Rusia, China y Francia, todos países con poder de veto en el Consejo de Seguridad de 15 miembros, manifestaran su oposición a aprobar el uso de la fuerza, la resolución se revisó para eliminar toda referencia a acciones ofensivas. Solo habría autorizado "todos los medios defensivos necesarios". Se esperaba una votación desde el sábado.
Pero, en cambio, la resolución se suavizó aún más para eliminar cualquier referencia a la autorización del Consejo de Seguridad —que es una orden de actuación— y limitar sus disposiciones al estrecho de Ormuz. Borradores anteriores incluían aguas adyacentes.
La resolución vetada el martes "alienta enérgicamente a los Estados interesados en el uso de rutas marítimas comerciales en el estrecho de Ormuz a coordinar esfuerzos, de carácter defensivo, acordes con las circunstancias, para contribuir a garantizar la seguridad y la protección de la navegación a través del estrecho de Ormuz".
Esto debería incluir escoltar buques mercantes y comerciales, y disuadir intentos de cerrar, obstruir o interferir con la navegación internacional a través del estrecho, señala el texto.
La resolución también exigía que Irán detuviera de inmediato los ataques contra buques mercantes y comerciales y dejara de obstaculizar su libertad de navegación por el estrecho de Ormuz, así como de atacar infraestructura civil.
En respuesta a los ataques de Estados Unidos e Israel que comenzaron el 28 de febrero, Irán ha atacado hoteles, aeropuertos, edificios residenciales y otra infraestructura civil en más de 10 países, incluidos los vecinos del Golfo Pérsico, algunos de los principales exportadores mundiales de petróleo y gas natural.
Las naciones del Golfo Pérsico consideran el bloqueo de Irán en el estrecho como una amenaza existencial. Bahréin, donde se encuentra la 5ta Flota de Estados Unidos y es el representante árabe en el Consejo de Seguridad y su presidente este mes, ha estado presionando para que la ONU actúe.
En respuesta a los ataques de Irán contra sus vecinos del Golfo Pérsico, el Consejo de Seguridad aprobó una resolución patrocinada por Bahréin el 11 de marzo en la que condenó los "atroces ataques" y pidió a Teherán que detuviera de inmediato sus ofensivas.
Esa resolución, aprobada por 13-0 con Rusia y China absteniéndose, también condenó las acciones de Irán en el estrecho de Ormuz por considerarlas una amenaza para la paz y la seguridad internacionales, y pidió el fin inmediato de todas las acciones que bloquean el transporte marítimo.