Berlín, Ale.- Al menos 143 personas han muerto por las devastadoras inundaciones del oeste alemán que han trasladado al mundo real la emergencia climática, tema prioritario ahora en la campaña para las elecciones generales que marcarán el adiós a la “era Angela Merkel”.
Los dos estados federados afectados son Renania Palatinado -donde se confirmaron ya 98 muertos y al que acudirá Merkel- y Renania del Norte-Westfalia, el más poblado del país y al que corresponde el resto de víctimas hasta ahora notificadas, incluidos cuatro bomberos.
Los estragos por unas inundaciones de “dimensiones históricas”, en palabras de Laschet, empezaron a revelarse el jueves, jornada que se cerró con 50 fallecidos confirmados. Se teme que el balance final sea aún mayor, dada la enorme destrucción provocada por las aguas y corrimientos de tierras.
Se trabaja asimismo por restablecer los servicios básicos. Unos 100.000 habitantes siguen sin suministro eléctrico, el tráfico ferroviario permanece seriamente afectado o cortado, en los puntos más álgidos, lo mismo que algunas carreteras.
Los mayores daños se han producido al desbordarse afluentes del Rin, el Mosela y otros grandes ríos de la región, incapaces de absorber el volumen de las aguas tras las intensas lluvias.