Ho Chi Minh (Vietnam), 14 jun (EFE).- La Policía vietnamita mantiene bajo custodia a 46 sospechosos del ataque contra dos comisarías que causó al menos nueve muertos el domingo en el centro del país, después de arrestar anoche a seis de ellos y de que uno se entregara y confesara su implicación, informó este miércoles el Gobierno.
El Ministerio de Seguridad Pública indicó hoy en un escueto comunicado en su web que con la de anoche son ya tres las entregas voluntarias de sospechosos del ataque, producido en la madrugada del pasado domingo en la localidad de Cu Kuin, en la provincia de Dak Lak.
El Ministerio, que en los últimos días ha ofrecido información mínima sobre este inusual suceso, destacó que ha vuelto la normalidad a la provincia de Dak Lak, aunque la Policía busca a más sospechosos y anima a quienes estuvieron implicados a entregarse para recibir un mejor trato judicial.
La prensa, controlada por el Gobierno, tampoco ha dado más detalles ni posibles motivos para el asalto, insólito en un país donde la tenencia de armas de fuego está prohibida y el mercado negro es muy limitado.
Entre los muertos figuran cuatro agentes policiales, dos líderes municipales y tres civiles, sin que las autoridades hayan informado si hubo también víctimas entre los atacantes.
Las imágenes divulgadas en algunos medios vietnamitas muestran a varios sospechosos esposados así como los rifles y cuchillos con los que atacaron las comisarías.
Durante décadas, las montañas del centro del país en que ha ocurrido el incidente han sido uno de los puntos más conflictivos de Vietnam, con enfrentamientos por la tierra y con varias minorías étnicas opuestas al régimen comunista, en especial los denominados "Montagnards", un grupo de varias etnias que luchó del lado proestadounidense durante la guerra.
Además, en los últimos años se han producido conflictos entre las minorías étnicas locales y los miembros de la etnia mayoritaria kinh que se mudan allí así como conflictos por la tierra.
Radio Free Asia (RFA) informó el pasado abril que, en la misma comarca en que se produjo el ataque de domingo, la Policía redujo a golpes de porra a decenas de lugareños de la minoría ebe que se oponían a un proyecto de drenaje de agua por miedo a que contaminara las aguas de un lago del que depende su subsistencia.
Los enfrentamientos por la tierra por confiscaciones que los vecinos consideran injustas son uno de los raros motivos de enfrentamientos entre las autoridades y la población vietnamita.