Chablis, Francia.- Viticultores franceses encendían velas para descongelar sus viñedos y salvarlos de una helada tardía tras una época cálida, un cambio de temperaturas que amenazaba las cosechas en varios países.
Una capa de hielo cubría las vides en las colinas en torno a Chablis, en la región de Borgoña, que el lunes se despertó con una temperatura de -5 grados Celsius (23 grados Fahrenheit). Los productores temen que la helada mate muchos de los nuevos brotes, que aparecieron en marzo cuando la temperatura superó los 20 grados Celsius (68 Fahrenheit), y trastoque toda la temporada.
La helada es especialmente frustrante después de un fenómeno similar que afectó a los viñedos franceses el año pasado y supuso unas pérdidas de unos 2.000 millones de euros (2.400 millones de dólares). Los científicos concluyeron después que el cambio climático ha hecho más probables heladas como la de 2021.
Antes del amanecer se veían hileras de velas con llamas temblorosas bajo las gélidas vides en Chablis. Al salir el sol, iluminó los cristales de hielo en las ramas.
Algunos agricultores emplearon velas, mientras que otros trataban de calentar las vides con cables eléctricos o rociaban agua sobre los brotes para protegerlos de la escarcha.
En Suiza, medios locales señalaron que la cosecha de frutos de hueso como albaricoques, ciruelas y cerezas estaba en peligro.
Las temperaturas bajo cero causaban preocupaciones similares por posibles daños a los cultivos de manzanas y otras frutas en Bélgica y Holanda.
La helada de abril del año pasado provocó lo que las autoridades francesas describieron como “probablemente la mayor catástrofe agrícola de principios del siglo XXI”. El patrón fue similar: una intensa helada tras un largo periodo cálido en marzo.