Yakarta, Indonesia.- Los violentos disturbios registrados en Yakarta tras la reelección del presidente Joko Widodo han paralizado la capital de Indonesia, donde continúa un clima de máxima tensión entre los partidarios del perdedor de las recientes elecciones, Prabowo Subianto, y un ingente despliegue policial.
Los enfrentamientos comenzaron el martes y se han saldado con 7 muertos hasta la noche del miércoles, más de 200 heridos y cerca de 250 detenidos.
La violencia en las calles llega tras más de un mes en el que Prabowo, un exmilitar con un historial oscuro en materia de derechos humanos que ha cortejado el voto musulmán más conservador, ha hecho declaraciones incendiarias con acusaciones de fraude electoral antes y después de las elecciones generales del 17 de abril, cuyo resultado fue anunciado el martes.
El equipo de prensa de Prabowo indicó que impugnarán los comicios ante el Constitucional, a pesar de que Jokowi logró una ventaja de más de 10 puntos porcentuales y de que las instituciones electorales han descartado evidencias de fraude sistemático y masivo.
Subianto Prabowo ya había dado un paso atrás la noche del miércoles, cuando apostó por la vía legal para disputar la victoria a Widodo y pidió a sus seguidores en un vídeo emitido en redes sociales que vuelvan a sus casas para poder continuar las oraciones durante el mes sagrado del Ramadán. Por su parte, el presidente, que ha comenzado a recibir las felicitaciones de países como Australia, India o Singapur, aseguró que gobernará “para todos los indonesios” y advirtió de que tomará “medidas severas” si la seguridad nacional se ve amenazada.
Los disturbios se produjeron cerca de la Agencia de Supervisión Electoral, en uno de los núcleos comerciales de la capital, donde las alambradas de espinos, restos de hogueras y algunos desperfectos en comercios y edificios explican la tensión que se respira hoy en la ciudad. Aunque la agitación civil era esperada desde hace meses, pocos anticipaban un escenario tan violento y que ha dividido aún más a la sociedad indonesia entre la corriente conservadora musulmana, en auge en los últimos años, y los votantes progresistas, moderados o de otras religiones que votaron a Widodo.