Las muertes provocadas por la violencia policial en Estados Unidos equivalen a eliminar más de 50 mil años de vida cada año, principalmente entre jóvenes indígenas, afroamericanos y latinos, de acuerdo con un informe difundido hoy.
El reporte, publicado en el Journal of Epidemiology and Community Health, indicó que la violencia policial afecta de manera desproporcionada a las minorías afroamericanas en comparación con la población blanca de Estados Unidos.
El informe calculó que las muertes de jóvenes a manos de la policía provocaron la pérdida de poco más de 57 mil años de vida en 2015 y de 54 mil años de vida en 2016.
Los años de vida perdidos son el resultado del remanente entre la expectativa de vida promedio de una víctima y la edad de su muerte.
Titulado “Años de vida perdidos debido a encuentros con la policía en los Estados Unidos, 2015-2016”, el documento señaló que las personas de raza negra en Estados Unidos equivalen al 38.5 por ciento de la población, pero al 51.5 por ciento de los años de vida perdidos.
Las muertes a manos de la policía fueron más frecuentes en los jóvenes de 25 a 34 años de edad, y los asesinatos de personas aún más jóvenes eran más frecuentes entre personas de raza negra que entre blancos.
“Los años de vida perdidos destacan que la violencia policial afecta desproporcionadamente a los jóvenes, y esos jóvenes afectados son desproporcionadamente" personas de raza negra, concluyó el informe.
La tasa de mortalidad promedio debido a la violencia policial en Estados Unidos fue de 3.5 por cada millón de personas.
Para los indígenas estadunidenses, con la tasa de mortalidad más alta, fue de 7.8 por cada millón de habitantes; mientras que para los afroamericanos y los hispanos fue de 7.2 y 3.3, en forma respectiva, mientras que para los blancos la relación fue de 2.9 personas por cada millón.