Hombres y mujeres ingresaban a los locales calcinados del populoso barrio de Delmas y de la zona residencial de Petion Ville en busca de agua, alimentos y otras mercancías que hubiesen quedado sin daños, mientras varias calles continuaban bloqueadas con barricadas incendiadas.
Reporteros de The Associated Press observaron que mientras los escasos contingentes policiales impedían el ingreso de la gente a algún negocio destruido, decenas de personas saqueaban algún comercio en otra zona de Delmas, donde se ubica la mayoría de supermercados afectados por la violencia y algunos de ellos totalmente calcinados.
Los cuerpos de cuatro personas fueron encontrados la mañana del domingo en las calles de Delmas. La policía no había determinado si habían muerto como consecuencia de las protestas. Otras tres personas murieron el viernes en el marco de las manifestaciones.
El cierre de las avenidas con neumáticos incendiados, piedras y basura continuaba el domingo, a pesar de que el gobierno se retractó el sábado de incrementar entre 38% y 51% los precios de los hidrocarburos.
“He escuchado el mensaje claro, ustedes no están de acuerdo con la decisión sobre la subida de los precios (de los combustibles). Abandonamos la medida y llamo a todos a guardar la calma y regresar a sus casas”, dijo el presidente Jovenel Moïse en un mensaje transmitido por varias televisoras.
Las protestas comenzaron el viernes, cuando el gobierno anunció los incrementos en precios de los combustibles como parte de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para reducir los subsidios a los hidrocarburos.