BEIJING.- La policía de una ciudad del centro de China detuvo a 46 participantes en una protesta contra un plan gubernamental para abordar la saturación de las aulas que derivó en disturbios.
Las detenciones tuvieron lugar en la madrugada del domingo, cuando los agentes dispersaron a unos 600 manifestantes que se habían reunido horas antes en el exterior de la comisaría de la policía de la ciudad de Leiyang, en la provincia de Hunan, dijeron las autoridades en su perfil oficial en una red de microblogs.
Algunos de los manifestantes lanzaron botellas de agua de plástico, ladrillos, petardos y botellas de cerveza, hiriendo a más de 30 policías y auxiliares y dañando varios vehículos, agregaron. La policía atribuyó la violencia a elementos que buscan problemas.
Un funcionario municipal de Leiyang que solo se identificó por su apellido, Zeng, señaló que los padres protestaban contra el plan de las autoridades locales para trasladar a estudiantes de las superpobladas escuelas públicas a costosos centros privados.
Algunos padres estaban preocupados porque sus hijos fueran expuestos a humos tóxicos de formaldehído en las residencias a las que los trasladaban, apuntó el responsable, quien repitió la afirmación de la policía.