Virus cobra la vida de más de 11 mil personas

La pandemia se propaga, afectando la convivencia y economía

París, Fra.- Estados Unidos pidió a sus ciudadanos que eviten los viajes internacionales y advirtió a los que están en el exterior que regresen ya si no quieren quedarse afuera por tiempo “indeterminado”, mientras el gobernador de California pidió a los 40 millones de habitantes de su estado que permanezcan en casa para tratar de detener la propagación de una pandemia que ha matado a más de 11.100 personas en alrededor de 176 países.

La ciudad china de Wuhan, donde se originó la pandemia, brindó un rayo de esperanza al no reportar nuevos contagios por segundo día consecutivo y sólo 39 en todo el país, todos provenientes del exterior, según el gobierno.

Pero los efectos de la economía global paralizada empezaban a resultar evidentes, desde millones de flores sin vender apiladas en Kenia hasta el lento vaciamiento de los cielos del mundo

Los gobiernos del mundo tratan de encontrar un equilibrio entre la necesidad de confinar a sus habitantes en sus casas y la de mantener el suministro de medicamentos, alimentos y otros artículos esenciales. 

En Gran Bretaña, la categoría de trabajadores esenciales incluye a médicos, paramédicos y personal de enfermería, así como religiosos, camioneros, recolectores de basura y periodistas.

El presidente francés Emmanuel Macron exhortó a los empleados de supermercados, lugares de producción y otros servicios esenciales a seguir trabajando. “Debemos mantener al país en marcha”, dijo.

Aunque la enfermedad es de leve a moderada en la mayoría de las personas, los ancianos son particularmente susceptibles a sufrir complicaciones graves. La amplia mayoría de los muertos en Italia, el 87%, son mayores de 70 años.

Más de 71.000 pacientes se han recuperado ya, en su mayoría en China, pero el ritmo es mucho más lento que el de su propagación. Los casos leves o moderados de COVID-19 tardan unas dos semanas en curarse, un plazo que puede ampliarse hasta el mes y medio en los cuadros más graves, según la Organización Mundial de la Salud.

En EU, el ejército preparó hospitales de campaña móviles para instalarlos en las grandes ciudades y los conductores esperaron en largas filas para someterse a nuevas pruebas para detectar la enfermedad sin bajarse de su auto.