Nueva York.- Dos iglesias de Nueva York que sirven mayormente a comunidades hispanas tomaron distintos caminos: Una reabrió sus puertas en plena pandemia del coronavirus, mientras que la otra permaneció cerrada. Las dos comparten la misma tragedia: Entre ambas perdieron a al menos 134 parroquianos que fallecieron por el virus.
La Iglesia Católica Romana de San Bartolomeo del condado de Queens, donde al menos 74 feligreses murieron por el COVID-19, ofreció sus primeras misas abiertas, en persona, desde mediados de marzo. Una en inglés al mediodía y otra en español por la tarde. La Iglesia Luterana de San Pedro, en Manhattan, que perdió una cantidad parecida de feligreses, en cambio, decidió que todavía no llegó el momento de reabrir.
En la San Bartolomeo, que puede acomodar 800 personas, la mitad de las hileras de bancos estaban cerradas para facilitar el distanciamiento social. Unos 60 creyentes asistieron a la misa en inglés. Excepto por un menor, todos tenían tapabocas.
Cautela es también lo que promulga la Iglesia Luterana de San Pedro, que recibe feligreses de toda la ciudad y que dice que por ahora no reanudará los servicios en persona. Nombró una comisión que, asesorada por expertos, analiza cuándo reabrir.