Siete crías de elefante marino han arrojado positivo a un virus de gripe aviar en el Parque Estatal Año Nuevo, en California, y varios ejemplares más muestran signos de la enfermedad, informaron los investigadores el miércoles.
Brote detectado en mamíferos marinos en California
El brote obligó a las autoridades del parque a cancelar los populares recorridos turísticos durante el resto de la temporada de reproducción de focas.
Investigadores de la Universidad de California en Santa Cruz y de la Universidad de California en Davis destacaron que se trata del primer brote detectado del virus entre mamíferos marinos en California.
El brote mundial de gripe aviar que comenzó en 2020 ha provocado la muerte de millones de aves domésticas y se ha propagado a la fauna silvestre en todo el mundo, y las focas y los leones marinos parecen particularmente vulnerables a la enfermedad.
El virus ha causado la muerte de miles de leones marinos en Chile y Perú, miles de elefantes marinos en Argentina y cientos de focas en Nueva Inglaterra en los últimos años.
Medidas y recomendaciones de autoridades
El virus es considerado de bajo riesgo para el ser humano, pero las autoridades indicaron que la gente debe evitar acercarse a las focas y mantener a sus mascotas lejos de estos animales.
Cada invierno, miles de elefantes marinos llegan al Parque Estatal Año Nuevo, ubicado a unos 90 minutos al sur de San Francisco, para pelear, aparearse y dar a luz.
El espectáculo anual atrae a turistas y observadores de fauna silvestre que desean ver a las focas más grandes del planeta.
Algunos miran desde plataformas públicas de observación y otros se inscriben en caminatas guiadas por voluntarios a través de las zonas de reproducción, conocidas como colonias.
Pero por ahora, el área de observación está cerrada y los recorridos en Año Nuevo ya fueron cancelados "para extremar precauciones", indicó Jordan Burgess, superintendente adjunta de distrito del Departamento de Parques y Recreación de California.
Las autoridades esperan que la medida ayude a evitar cualquier propagación de la enfermedad que pueda ocurrir si las personas transitan por las colonias de elefantes marinos, explicó.
"Definitivamente no estamos entrando en pánico por la exposición humana en este momento", más bien se busca garantizar la salud de las focas y de las personas en general.
Christine Johnson, directora del Instituto de Perspectivas sobre Pandemias en la Facultad de Medicina Veterinaria Weill de UC Davis, señaló que el brote no tardó en detectarse debido a que los investigadores han estado en alerta máxima en los últimos años, atentos a cualquier señal de la enfermedad.
Después del avistamiento de animales muertos y enfermos entre el 19 y 20 de febrero, los investigadores recolectaron muestras para su análisis en el Sistema de Laboratorios de Salud Animal y Seguridad Alimentaria de California.
El cribado mostró que los ejemplares estaban infectados con el virus H5N1 de la influenza aviar altamente patógena (HPAI, por sus siglas en inglés).
Los resultados de los análisis de muestras de otros 30 ejemplares siguen pendientes, señaló Johnson.
Los investigadores de las universidades están trabajando con administradores de vida silvestre estatales y federales y con The West Coast Marine Mammal Stranding Network para dar seguimiento a los animales.