Visos de guerra en el Cáucaso

Armenia y Azerbaiyán se asoman a un conflicto armado a gran escala por Nagorno Karabaj

Bakú/Tiflis.- El hasta ahora latente conflicto de Nagorno Karabaj, el más antiguo en el espacio postsoviético, ha vuelto a poner en vilo a la comunidad internacional con violentos choques en el territorio separatista disputado por Armenia y Azerbaiyán que amenazan con una nueva guerra a gran escala en el Cáucaso Sur.

“Estamos al borde de una guerra a gran escala en el Cáucaso Sur, que puede tener consecuencias impredecibles. La guerra puede ir más allá de las fronteras de la región y extenderse”, dijo el primer ministro armenio, Nikol Pashinián, en un mensaje televisado a la nación.

En los enfrentamientos en la zona del conflicto han fallecido cinco ciudadanos azerbaiyanos. El número de los heridos por los ataques armenios, según la Fiscalía del país, asciende a 19 personas entre la población civil.

Armenia a su vez informó de 16 militares fallecidos y más de un centenar de heridos a causa de los bombardeos realizados por las fuerzas azerbaiyanas.

Según el defensor del pueblo de Nagorno Karabaj, también hay víctimas mortales entre la población civil de la zona, entre ellas, al menos una mujer y una niña.

El líder armenio aseguró que el país está preparado para responder al ataque azerbaiyano al ser el “garante de la seguridad” de Nagorno Karabaj.

Mientras Pashinián se dirigía a la nación, el presidente azerbaiyano, Ilham Alíev, intervino ante el Consejo de Seguridad del país caucasiano, donde prometió no ceder ni un ápice en el duradero conflicto con Armenia.

“Estamos en nuestra tierra, no queremos la de los demás. Pero la nuestra no la entregaremos a nadie”, dijo Alíev.

“Nunca permitiremos la creación del así llamado ‘segundo estado armenio’ en territorio azerbaiyano. Los sucesos de hoy son prueba de ello”, afirmó Alíev al tiempo que llamó a restaurar la “justicia histórica” y la “integridad territorial del país” de tal manera para que quede satisfecho el pueblo azerbaiyano.

La escalada en Nagorno Karabaj llevó a Armenia a decretar la ley marcial y la movilización general en todo su territorio, una medida excepcional, que no había llegado a producirse durante otros periodos de aumento de la tensión entre ambos países, como la llamada “guerra de los cuatro días” de abril de 2016.