LONDRES.- Los legisladores escoceses votarán el martes por una iniciativa que busca convertir a Escocia en la primera parte del Reino Unido en permitir que los adultos con enfermedades terminales pongan fin a su vida.
A los miembros de la legislatura, con sede en Edimburgo, se les ha concedido un voto libre sobre el proyecto de ley de muerte asistida, lo que significa que pueden decidir según su conciencia, en lugar de hacerlo siguiendo líneas partidistas.
Escocia forma parte del Reino Unido —junto con Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte— y cuenta con un gobierno semiautónomo que tiene autoridad sobre muchas áreas de política, incluida la salud.
Si el proyecto se convierte en ley, las personas en Escocia a las que les quedan seis meses o menos de vida podrían solicitar ayuda para ponerle fin. Dos médicos tendrían que confirmar que la persona padece una enfermedad terminal y que tiene la capacidad mental para hacer la solicitud.
El legislador liberal demócrata Liam McArthur, quien redactó el proyecto, instó a sus colegas a respaldarlo.
“Es hora de mirar a los escoceses con enfermedades terminales a los ojos y hacer este cambio”, señaló el legislador.