Karamoja, Uganda.- Las autoridades ugandesas de vida silvestre reintrodujeron rinocerontes en una remota zona protegida donde, en el pasado, la caza furtiva los llevó a la extinción, un hecho que los conservacionistas consideran un hito en los esfuerzos por apoyar la recuperación de una especie seriamente amenazada por la cacería ilegal.
El martes, dos rinocerontes blancos del sur procedentes de un rancho privado de Uganda fueron reintroducidos en el Parque Nacional del Valle de Kidepo, en el noreste del país. Dos ejemplares más, en jaulas metálicas, llegaron allí el jueves.
No ha habido rinocerontes en el Parque Nacional del Valle de Kidepo desde 1983, como resultado de la caza furtiva. Pero un rancho privado en el centro de Uganda —el Santuario de Rinocerontes de Ziwa— ha criado a estos grandes mamíferos desde 2005. Ese programa ha tenido éxito a lo largo de los años.
Las autoridades locales de vida silvestre colaboraron con múltiples grupos de conservación, entre ellos, Global Conservation, para trasladar algunos rinocerontes desde el Santuario de Rinocerontes de Ziwa a otro santuario dentro del Parque Nacional del Valle de Kidepo, a más de 400 kilómetros de distancia.
La caza furtiva sigue siendo un problema en las áreas protegidas de Uganda.