Washington es una fortaleza

El estado se prepara para lo peor, durante e incluso antes, de la toma de posesión de Joe Biden

Washington.- En el corazón de Washington se escucha por todos lados el ruido de montacargas que descargan más vallas.

No se ven autos ni motos, y casi no hay turistas. De vez en cuando aparece alguien trotando y abundan los obreros de la construcción. La zona que concentra los edificios del gobierno, que resultó tan vulnerable la semana pasada, es visible solo a través de altas vallas negras.

A dos cuadras de la Casa Blanca un grupo de efectivos de la Guardia Nacional bajaron de un autobús turístico y se dirigieron a un hotel al entrar en vigor una orden de confinamiento que durará hasta el 20 de enero.

El FBI dijo que violentos partidarios de Trump planean manifestaciones de protesta en las capitales de los 50 estados y en Washington en la semana previa a la asunción de Biden.

Vehículos policiales cortaron el paso a amplios sectores del centro de Washington, generando congestionamientos de tráfico. Bowser dijo que de ahora hasta la inauguración, todo vehículo puede ser detenido y sus ocupantes interrogados. A partir del viernes, se prohibirá el acceso a los estacionamientos de la zona a menos que se tenga una autorización especial. La medida durará hasta después de la ceremonia inaugural.

Bowser está siendo presionada para negar alojamiento a manifestantes potencialmente violentos. La rama local del movimiento Black Lives Matter y Shutdown DC emitieron un comunicado conjunto exhortando a los hoteles del centro de Washington a que cierren voluntariamente, sin dejar de pagarles a sus empleados. 

En el terreno, buena parte de la seguridad visible provendrá de los más de 15.000 efectivos de la Guardia Nacional llegados de otros estados, algunos armados.

Según las autoridades, la cantidad de guardias que portará armas será limitada. Es previsible que los que están más cerca de la gente o de las vallas no lleven armas, aunque los que rodean el edificio del Congreso donde tendrá lugar la ceremonia sí. En términos generales, no obstante, los soldados podrán usar fuerza letal para proteger las vidas de otros y la suya propia.

El número de soldados de la Guardia Nacional estadounidense que ingresarán a la capital del país para ayudar a las fuerzas del orden con la seguridad en torno a la toma de posesión del presidente electo Joe Biden aumentó a alrededor de 26.000.