Madison, Wisconsin.- El gobernador de Wisconsin advirtió el miércoles que está listo para pedirle a la Guardia Nacional que proteja la propiedad estatal luego de que varios manifestantes derribaron estatuas fuera del Capitolio y lanzaron una bomba incendiaria contra un edificio oficial.
La violencia —que también incluyó un ataque a un senador estatal— empezó el pasado martes por la noche, cuando un grupo de entre 200 y 300 manifestantes protestó por el arresto de un hombre negro que, esgrimiendo un bate de béisbol, usó un megáfono para gritarle a los comensales en un restaurante.
La policía frente al Capitolio en Madison usó gas irritante para dispersar a los manifestantes que estaban tratando de entrar en el centro histórico del gobierno estatal, informó la policía de Madison.
“Lo que ocurrió en Madison anoche marca un agudo contraste con las manifestaciones pacíficas que hemos visto en semanas recientes, al incluir graves daños a propiedades estatales”, declaró en un comunicado el gobernador Tony Evers.
La furia colectiva se remonta a un episodio en 2015 en que un joven negro de 19 años fue abatido por un policía, quien fue exonerado y sigue en su cargo. Ese suceso ha sido una de las consignas coreadas por los manifestantes en días recientes.