Tegucigalpa.- Xiomara Castro, líder del Partido Libertad y Refundación (Libre, izquierda), declarada este lunes “presidenta electa” de Honduras, gobernará durante cuatro años, a partir del 27 de enero de 2022, un país que arrastra una crisis desde 2009, cuando su marido, Manuel Zelaya, fue derrocado.
El Consejo Nacional Electoral (CNE) declaró a Castro “presidenta electa” en las elecciones del 28 de noviembre, que fueron las undécimas desde que Honduras retornó al orden constitucional, en abril de 1980, después de casi 20 años de regímenes militares.
Entre los múltiples problemas que aquejan a Honduras y deberá enfrentar Castro, figura la crisis política y social derivada del golpe de Estado del 28 de junio de 2009 a su esposo, Manuel Zelaya, cuando promovía reformas constitucionales que la ley le impedía.
“Todos queremos que haya gobernabilidad, que el Gobierno de Xiomara Castro tenga éxito, no porque sea Libertad y Refundación el partido que ha ganado, sino por la crisis que vive Honduras”, dijo a Efe en Tegucigalpa el analista Filadelfo Martínez, de la Fundación Democracia sin Fronteras (FDsF).
Martínez considera que la administración de Castro en principio deberá corregir los “abusos” cometidos en los últimos años como leyes que fortalecen la impunidad de los altos funcionarios y la instalación de las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico, conocidas como ZEDES, porque violentan la soberanía del país.
Pero lo más importante, según el analista, es “reconstruir la institucionalidad del Estado hondureño y su estructura democrática”.