Ciudad de México.- Por los delitos de tráfico de influencias, coalición de servidores públicos, asociación delictuosa y los que resulten, el exconsejero jurídico de la Presidencia de la República, Julio Scherer Ibarra, presentó ante la Fiscalía Especializada en Materia de Combate a la Corrupción una denuncia de hechos contra el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero.
Además, contra su brazo derecho, el fiscal especializado en Control Competencial, Juan Ramos López; la fiscal de Asuntos Internos, Adriana Campos López; el director de Asuntos Especiales de la Fiscalía General de la República (FGR), Manuel Granados Quiroz y la agente del Ministerio Público, María Eugenia Castañón, a quienes acusó de hacer uso faccioso de la FGR para satisfacer intereses personales.
“En algunos casos he sido testigo y en otros, víctima de hechos que involucran, principalmente, al hoy fiscal», acusó.
En la denuncia de 15 páginas, derivada de las revelaciones de marzo pasado, en las que acusó a Gertz Manero y a la presidenta del Senado, Olga Sánchez Cordero, de confabularse para “manchar” su nombre, Scherer Ibarra consideró que el titular de la Fiscalía General de la República y los colaboradores mencionados deben responder ante la ley porque utilizaron su poder y cargos para convertir a la FGR en un aparato público para ejecutar las venganzas personales de Gertz Manero.
El exabogado del presidente Andrés Manuel López Obrador señaló que el actuar de Gertz Manero no es nuevo y “ha quedado en la memoria pública, en la de testigos y víctimas como un hombre convenientemente parcial, eminentemente vengativo, envenenado”.
En el caso de Laura Morán Servín y Alejandra Cuevas Morán, cuñada y sobrina política de Gertz Manero, afirmó que, en una reunión de octubre de 2021, el fiscal le solicitó gestionar ante el Poder Judicial de la Federación (PJF) que les fueran negados los juicios de amparo que, las entonces acusadas del homicidio de su hermano Federico Gertz, interpusieron contra la orden de aprehensión en su contra.
Lo anterior, insistió, “a sabiendas de que lo que me estaba solicitando era delictivo, a lo cual me negué por la evidente ilicitud de la petición”.