Ciudad de México.- El Subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación (Segob), Alejandro Encinas, dijo este viernes que la niña guatemalteca que murió en la estación migratoria ubicada en la Alcaldía Iztapalapa, de la Ciudad de México, falleció al caer de una litera; por su parte, activistas se manifestaron en protesta por el hecho y exigieron que no se separe a las familias de migrantes.
“Sufrió un accidente dentro del dormitorio en el que estaba con su mamá al caerse de una litera”, afirmó en unas declaraciones a la prensa después de participar en la conferencia matutina con el presidente. “Fue el trauma, el golpe, lo que provocó su deceso”.
La muerte de la niña guatemalteca detenida por las autoridades migratorias mexicanas es una “tragedia atroz” que obliga a exigir respuestas de un Gobierno que prometió una política humana hacia personas migrantes y quienes buscan refugio, sostuvo este viernes Amnistía Internacional (AI).
“En un momento en que niños y niñas mueren bajo custodia de las autoridades de Estados Unidos, al otro lado de la frontera el Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador está permitiendo una oleada de medidas represivas contra migrantes y refugiadas que se traducen en un trato negligente hacia la vida”, dijo Erika Guevara-Rosas, directora para las Américas de AI.
“Esto sugiere un alarmante paralelismo con la política de la administración Trump”, resaltó.
Integrantes de diversos colectivos defensores de los derechos humanos se manifestaron para hacer un llamado a las autoridades a frenar la separación de familias migrantes.
Con pancartas con diversas leyendas como “#MéxicoNoEsElMuro”, “¡Ni una muerte más!” y ¡Alto a la detención de la niñez migrante y sus familias”, los inconformes expresaron su inconformidad ante la situación por la que atraviesan las familias de migrantes.