AIFA no logra cometido inicial

El aeropuerto en la base militar de Santa Lucía no solucionó saturación de vuelos en AICM

Ciudad de México.- El Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), edificado en la base militar de Santa Lucía como la alternativa insignia para solucionar los problemas de congestión del espacio aéreo capitalino, no ha logrado su cometido inicial.

Tras cuatro años desde su inauguración, los reportes financieros revelan que el complejo, que costó 53% más de lo presupuestado, continúa necesitando subsidios federales para mantener su viabilidad, al tiempo que el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) retiene la mayor porción de la demanda de pasajeros.

El planteamiento inicial para la construcción del AIFA proyectaba una inversión estimada de 75 mil millones de pesos; sin embargo, el costo final de dicho aeropuerto ascendió a 115 mil millones entre los años 2019 y 2022, lo que representa un incremento superior a 53% respecto al plan primario.

Durante el pico de la edificación en 2021, el presupuesto anual asignado alcanzó 38 mil 122 millones de pesos, seguido por 32 mil 247 millones en 2019 y 31 mil 102 millones en 2020, concluyendo la fase constructiva principal con 13 mil 529 millones de pesos en 2022.

Al gasto anterior se suman subsidios que el gobierno ha otorgado año con año, debido a que los ingresos propios generados por el Felipe Ángeles resultan insuficientes para sufragar sus costos fijos y de mantenimiento.

El Estado mexicano ha tenido que inyectar más de 5 mil millones de pesos bajo el concepto de Subsidio de Operación.

Los datos de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) muestran que el volumen de pasajeros atendidos por el AIFA sigue por debajo de las metas planteadas, así como una asimetría contra los atendidos por el AICM.

El Felipe Ángeles programó una meta en 2026 de mover a 8.3 millones de pasajeros; sin embargo, en seis meses han sido 3.4 millones de personas con todo y Mundial. Incluso, desde 2024 las metas se ajustaron a la baja, por ejemplo, buscaban llegar a 10 millones de pasajeros y la bajaron a seis millones, y llegaron a 6.3 millones.