En opinión del ex funcionario, más que un simple ajuste compensatorio, lo que México requiere es realizar su propia reforma hacendaria, dirigida a promover el desarrollo y superar manifestaciones graves de la desigualdad que prevalecen.
Los ajustes fiscales en México permitieron recursos adicionales por 1.3 billones de pesos, de acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
Ibarra expuso que el mayor impacto de la reforma fiscal estadounidense sobre México se hará sentir en restar competitividad a los gravámenes a la renta de las empresas.