Ciudad de México.- A un año del inicio de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) ha registrado la muerte de 13 periodistas, cifra que alcanza a la de 2016, año en que más periodistas fueron asesinados.
El miércoles pasado, la recién designada presidenta de la CNDH, Rosario Piedra Ibarra, respondió al cuestionamiento de los medios de comunicación sobre los índices de ataques a reporteros con otra pregunta: “¿Han asesinado a periodistas?”.
De acuerdo con cifras de la CNDH, con corte al 31 de octubre, en México suman 153 periodistas asesinados en 19 años, han desaparecido otros 21, y la administración con más casos fue la de Enrique Peña Nieto, con 59 comunicadores muertos.
El pasado 31 de octubre, en la conferencia matutina, el presidente López Obrador usó la frase de Gustavo Madero: “Le muerden la mano a quien les quitó el bozal”, para criticar a algunos medios de comunicación por la cobertura del fallido operativo de Culiacán.
El 6 de noviembre, una misión de periodistas de 17 organizaciones internacionales preguntaron a AMLO si podía comprometerse a usar un lenguaje que no estigmatice a los periodistas, pero el Mandatario federal se negó bajo el argumento de que “actúa con respeto”.