CIUDAD DE MÉXICO, febrero 24 (EL UNIVERSAL).- El dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno Cárdenas, aseguró que no es momento para impulsar una reforma electoral en México, al considerar que el país enfrenta una crisis de seguridad y gobernabilidad que debería ser la prioridad del gobierno federal.
¿Por qué Alejandro Moreno rechaza la reforma electoral en México?
En declaraciones a los medios de comunicación, el legislador recalcó que su partido votará en contra de cualquier iniciativa que "destruya el sistema democrático" y advirtió que no respaldará una propuesta que tenga "tintes dictatoriales", que afecte la representación proporcional, el financiamiento público transparente o la autonomía del Instituto Nacional Electoral.
"¿Quién puede pretender hoy una reforma electoral cuando los temas de México son otros?", cuestionó. "El país está ardiendo, el país se cae a pedazos", enfatizó.
Críticas de Moreno a la estrategia de seguridad y postura del PRI
El dirigente priista dijo que la discusión electoral es inoportuna frente a la situación de violencia que vive el país.
Señaló que desde 2018 la estrategia de seguridad ha sido fallida y responsabilizó al gobierno federal de permitir el avance del crimen organizado, aunque reconoció la labor de las fuerzas armadas y pidió que se rinda homenaje a los elementos caídos en cumplimiento de su deber.
"La responsabilidad del Estado mexicano es garantizar paz, armonía y tranquilidad", afirmó.
El senador priista alertó que la eventual reforma podría incluir modificaciones como adelantar la revocación de mandato a 2027 o realizar ajustes que, en su opinión, beneficiarían electoralmente al partido en el poder y advirtió que cualquier fuerza política que acompañe una iniciativa que debilite la democracia, estaría "arrodillada" ante el gobierno.
En ese sentido, afirmó que el PRI mantendrá una postura "firme y clara" en defensa del sistema de partidos y de la competencia electoral.
Insistió en que el país necesita enfocarse en resolver la inseguridad, fortalecer el sistema de salud y atender las necesidades sociales, antes que abrir un debate electoral.
"No debemos estar pensando en tintes y momentos electorales que nada ayudan al país", sostuvo.
Finalmente, reiteró que el PRI dará el debate en las cámaras y en el ámbito público, pero adelantó que no respaldará ninguna reforma que represente un retroceso democrático.