Al escanear el código las víctimas son dirigidas a sitios web que simulan ser confiables, en las que se solicitan datos personales, información bancaria o credenciales de acceso.
En otros casos, se descarga un software malicioso que compromete la seguridad del dispositivo o el equipo de cómputo desde donde se revisó el QR.
Cuando los estafadores consiguen la información personal pueden realizar cargos no autorizados, robo de identidad, acceso a cuentas bancarias y suplantación digital.
Por lo anterior la Policía Cibernética emitió las siguientes recomendaciones:
No escanees códigos QR de paquetes o mensajes que no hayas solicitado o que provengan de remitentes desconocidos.
No proporciones información personal, financiera o de contacto en páginas web a las que accedas mediante códigos sospechosos.
Verifica la autenticidad del remitente antes de realizar cualquier acción.
Actualiza el sistema operativo, antivirus y software de seguridad de tus dispositivos electrónicos.
Desconfía de sitios que soliciten datos personales o pagos urgentes sin ofrecer garantías claras.
Revisa cuidadosamente la dirección web antes de ingresar información sensible.
Documenta cualquier paquete o mensaje sospechoso mediante fotografías o capturas de pantalla.
Reporta de inmediato cualquier intento de fraude.