Ciudad de México.- El virtual presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, pidió la colaboración de distintas agrupaciones de ingenieros para la elaboración de un análisis técnico que oriente una decisión sobre el futuro del Nuevo Aeropuerto Internacional de Ciudad de México .
“Quiero que me ayuden a resolver lo que más convenga, técnicamente, sin factores o decisiones políticas. Vamos hacer lo que técnicamente resulte mejor para el país”, dijo López Obrador en reunión con agrupaciones del gremio, encabezadas por el multimillonario Carlos Slim, ingeniero de profesión.
“Queremos que la ciudadanía conozca las opciones que tenemos y que ustedes nos digan que opción es la que más conviene”, añadió.
López Obrador recordó que el 15 de agosto especialistas de su equipo le va a entregar un dictamen, el cual posteriormente pasará a manos de los ingenieros para sea revisado por ellos durante un mes.
La decisión de los ingenieros será expuesta a la ciudadanía, que será convocada para dar su opinión.
Las opciones en esa consulta serán: que continúe la construcción del NAICM, que se frene la obra y se construyan dos pistas en el aeropuerto militar de Santa Lucía, a 55 kilómetros al norte de la capital y se una con el actual aeropuerto internacional, y finalmente seguir con la edificación del nuevo aeropuerto, pero “licitando la obra y entregándola en concesión”.
“Slim, un ejemplo para el mundo”
López Obrador reconoció públicamente como un gran ingeniero y un ejemplo en el mundo al empresario Carlos Slim Helú.
Al cerrar su discurso en una reunión con miembros de asociaciones de ingenieros, López Obrador dirigió unas palabras al magnate que estaba sentado a unos lugares en la mesa de invitados y anfitriones.
“Termino diciéndole un gran reconocimiento a un ingeniero que, con su esfuerzo, con su imaginación y su talento es un ejemplo en México y en el mundo, por ser uno de los empresarios más exitosos: Carlos Slim que nos acompaña”, expresó.
Este reconocimiento se da luego de las diferencias que registraron Andrés M. López Obrador y Carlos Slim Helú durante la campaña por la construcción del NAIM.