Ciudad de México.- El presidente Andrés Manuel López Obrador rechazó que su gobierno emprenda una persecución política contra funcionarios de administraciones anteriores, puesto que negó ordenar que se fabriquen expedientes, incluso contra aquellos a quienes acusa de un fraude electoral en la elección presidencial de 2006.
“En el caso de Peña Nieto, hasta en el discurso de toma de posesión y en la misma noche de la elección le hice un reconocimiento, porque a diferencia de otros mandatarios, él no se metió para hacer un fraude como el de 2006. Ni siquiera a los que hicieron ese engaño los estamos persiguiendo”, afirmó el Jefe del Ejecutivo federal.
En conferencia de prensa, dijo que aunque no hay persecución, tampoco hay impunidad para nadie, “sea quien sea”. El Presidente recordó que en su discurso de toma de posesión se dijo partidario del “punto final”, el cual aplica para los exfuncionarios, pero no para los que están en activo.
Ratificó su rechazo a actuar bajo consigna: “Nunca he dado la orden de que se fabrique un expediente en contra de alguien y no lo haré. No somos iguales”. Señaló que desde que tomó posesión de la Presidencia aclaró que no habría persecución pues su política no es la venganza; sin embargo, insistió en que si existen pruebas contra alguien, se debe proceder.
Asimismo, detalló que cuando sus funcionarios tienen información de hechos de corrupción, les pide que procedan de inmediato, sin importar de quién se trate, ya que no perderá autoridad moral. El mandatario subrayó que desde el inicio de su administración no ha hablado con el fiscal general, Alejandro Gertz Manero, ni enviado “palomas mensajeras” para que atienda casos especiales.
“Hay procesos que están en curso, ni modo que los voy a detener, que diga a Gertz Manero: ‘Oye, ahí te van a hacer un planteamiento de mi parte’. Y mando a una paloma mensajera a que le lleve una petición. Eso no, se acabó”, señaló.