Ya casi comienza la Cuaresma, una temporada en la que por tradición, es común comer pescados y mariscos. La compra de productos marinos no es sencilla, son un producto delicado que hay que saber elegir para asegurar su frescura.
De acuerdo con la "Guía de pescados y mariscos" de la PROFECO, te traemos los mejores consejos para que aprendas a elegir los mejores pescados y cómo conservarlos correctamente en casa.
1. Los ojos
El primer punto en el que te tienes que fijar son los ojos, verifica que estos luzcan brillantes y limpios. De lo contrario, si lucen opacos y hundidos será mejor que desistas de ese pez en particular.
2. El cuerpo
La carne del pescado tiene que ser firme al tacto. Si ves que esta se queda hunde y no regresa a su lugar cuando la tocas, significa que ya no está en buen estado.
En cuanto a las agallas, estas tienen que lucir húmedas, si ya están secas, aléjate.
3. El aroma
Por muy obvio que parezca, el pescado tiene que tener olor a mar, a pescado. Si presenta un olor rancio y desagradable no lo compres.
4. La piel
Es brillante y tiene las escamas bien adheridas. Si se le caen con facilidad, te recomendamos buscar otro pez.
¡Que no se te echen a perder!
1. Todos los pescados deben de permanecer en congelación o refrigeración.
2. Se recomienda guardarlos en recipientes o bolsas herméticas en las que no pueda entrar el aire.
3. Si ya lo cocinaste, lo mejor es comerlo el mismo día. No lo tengas guardado por más de dos días en el refrigerador.
4. No todos los pescados son iguales. Los de carne blanca tienden a durar más tiempo que los llamados azules (salmón, atún, sardinas). Así es que ten en cuenta qué tipo de pescado es para que sepas cuánto tiempo puedes tenerlo en casa antes que se eche a perder.
*Con información de la PROFECO