Arduo trabajo de familia panadera

Cumplen con la tradición de hacer pan para la fiesta de muertos

Santo Domingo Tomaltepec, Oax.- El 25 de octubre la jornada empezó a las 5:00 de la mañana y desde entonces no se ha detenido. Si acaso, toman un descanso de 15 a 20 minutos para dormir, y despertar para continuar con su trabajo, que se prolonga hasta el 1 de noviembre.

Esto es para cumplir con la demanda de pan de muertos durante las festividades de los difuntos en Oaxaca, particularmente los pedidos de la capital del estado y los municipios de los Valles Centrales. La panadería Santa Cruz está ubicada en Santo Domingo Tomaltepec, una comunidad reconocida por su tradición en la elaboración de pan y talabartería.

Elvia Martínez Hernández desciende de una familia de panaderos, al igual con su esposo. Cuando contrajo matrimonio, abrir un negocio de panadería fue la respuesta natural a la pregunta sobre su futuro.

“Aquí somos un pueblo de artesanos, de panaderos y ya nos conocemos unos a los otros. El papá de mi esposo era panadero. Mi papá era panadero. Y ya de ahí pues nosotros nos casamos y dijimos: ‘¿Qué vamos a hacer?’, pues la panadería”, menciona.

En temporada de muertos, los principales panes son el de yema y el resobado. El primero se caracteriza porque en su preparación se usan abundantes huevos y mantequilla; el segundo es más sencillo en su preparación y en la cantidad de ingredientes, se acostumbra comer en fiestas con atole o chocolate.

En la temporada de Todos Santos, la elaboración de panes de muerto inicia el 25 de octubre. “Desde ese día, los panaderos ya no descansan, empiezan desde las cinco de la mañana, ellos tienen que acabar de trabajar el día 1 de noviembre. Ellos están día y noche, no descansan, descansarán 10, 15 minutos. Cierran los ojos. Y órale. A seguir”, narra la mujer.