Arranca la ruta de solución en TEPJF

Reyes Rodríguez y José L. Vargas dimiten para que sea electo un nuevo presidente del órgano

Ciudad de México.- Tras cinco días de crisis interna, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) se quedó este lunes sin presidente, pues tanto el magistrado Reyes Rodríguez, designado el miércoles por sus compañeros para encabezar el órgano, y el depuesto presidente José Luis Vargas Valdez dieron un paso a un lado y dimitieron para, con la participación de los siete integrantes de la Sala Superior, elegir a un nuevo presidente del órgano.

La magistrada Janine Otálora asumría la dirección del tribunal de modo interino.

Ayer lunes, el magistrado Reyes Rodríguez Mondragón dio el primer paso para superar la crisis al anunciar su renuncia a la presidencia del máximo tribunal electoral, cargo al que llegó apenas el 4 de agosto con el apoyo de cuatro de sus compañeros de la Sala Superior, tras la destitución de José Luis Vargas, y pidió una elección en la que participen los siete integrantes de la Sala Superior.

Ayer por la mañana, el magistrado Vargas se reunió con el ministro presidente de la SCJN.

“Así, la única vía posible es presentar mi renuncia al cargo de Presidente de la Sala Superior del Tribunal y dejar al pleno de este órgano la decisión de quién debe sustituirme”, dijo.

Antes de una reunión privada entre los siete magistrados, Rodríguez Mondragón dio a conocer en una carta a la opinión pública su decisión de renunciar a la presidencia para ayudar a que el TEPJF supere la crisis, para lo cual planteó la creación de una “comisión de reconstrucción institucional” que tenga como objetivo una revisión de los procesos “y la emisión de reglas claras respecto del gobierno interno del tribunal”, que fortalezca las reglas de colegialidad “y, sobre todo, que contribuya a fortalecer la independencia judicial!.

El magistrado Rodríguez Mondragón reconoció que la decisión de designarlo como presidente fue tomada por la Sala Superior en ausencia de dos magistrados, Mónica Soto y José Luis Vargas, por lo que, advirtió, debe reponerse el proceso y tomarse en cuenta la voz y el voto de todos los magistrados del pleno, ya que “en esa voz colectiva del tribunal se afianzan nuestra autoridad y legitimidad”.