Chalco, Méx.- “Aquí uno se juega la vida todos los días porque los asaltos siguen”, lamentó José Luis Mendoza, conductor de una unidad de transporte público de la ruta 104, quien ha sido víctima de varios atracos mientras ofrece el servicio sobre la autopista México-Puebla, que circula del Edomex a la CDMX.
Su vagoneta, con la que diario hace recorridos de la Caseta Vieja de Chalco al Metro Candelaria, ya en la Ciudad de México, aún tiene un orificio en el techo que provocó una bala que disparó un ladrón para intimidar a los pasajeros en uno de esos asaltos.
Los operadores de vehículos concesionados y los usuarios coinciden en que la autopista México-Puebla, en el tramo de Iztapalapa a Chalco, es muy peligroso porque los asaltos son constantes. Valle de Chalco, Chalco, Ixtapaluca, Los Reyes La Paz e Iztapalapa, son las localidades donde más ilícitos de ese tipo se presentan.
Apenas el martes pasado se registró un atraco en una unidad que provenía de Chalco y se dirigía al Metro Pantitlán. Dos jóvenes, no mayores de 22 años, se subieron a la altura de la parada de La Virgen, en la alcaldía de Iztapalapa, sacaron un arma de fuego y amenazaron a los usuarios para que les entregaran sus pertenencias. Uno de los pasajeros fue agredido, aparentemente, por tratar de resistirse.