Morelia, Mich.- El párroco Javier García Villafaña fue asesinado la tarde del pasado lunes en la carretera Cuitzeo-Huandacareo, a la altura de la localidad de Capacho, Michoacán.
La Fiscalía de Michoacán informó que investigaba el homicidio de un hombre en el municipio de Huandacareo, cuyo cuerpo se encontró dentro de un auto con impactos de bala.
Javier García Villafaña, sacerdote agustino, había llegado a la parroquia de San Marcos, en Capacho, el pasado 23 de abril.
Apenas el 16 de mayo fue su cumpleaños 60; era originario de Salamanca, Guanajuato.
La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) condenó el crimen que, dijo, “es un recordatorio doloroso de la grave situación que enfrentamos como sociedad, en la que la presencia del crimen organizado y la impunidad continúan amenazando la vida y seguridad de tantos”.
Hizo un llamado a las autoridades a investigar el crimen, así como identificar y sancionar a los responsables del mismo.
Mateo Calvillo Paz, sacerdote y canónigo de la catedral de Morelia, lamentó el asesinato del padre García Villafaña. Señaló que golpean y asesinan a sacerdotes por denunciar a los criminales, y no descartó que ese sea el motivo de este crimen.
“Es muy doloroso. Es una pena familiar y es una pena en un punto sensible de la Iglesia, pero lo más preocupante es que vemos que ya no hay ningún límite ni ningún respeto de los criminales y que estamos expuestos a lo peor”.
“Esto es una descomposición social, está podrida, está llena de virus malolientes”, subrayó y agregó que la Iglesia tiene la misión de denunciar el crimen y a los criminales.