Morelia, Mich.- El sacerdote Mateo Calvillo Paz, quien fue agredido la semana pasada por un desconocido, dice que una agresión como la que él sufrió le puede pasar a cualquiera debido a la violencia que se vive en el país e hizo un llamado al gobierno federal a que proteja a los ciudadanos, no a los criminales, y que no polarice.
En entrevista, el cura consideró que el gobierno federal “está desprotegiendo a los inocentes y protege, ya lo dijo la autoridad, a los narcos, porque ‘también son seres humanos’. Entonces, está cargada la protección hacia ellos [los narcos] y la multitud de mexicanos inocentes estamos desprotegidos”.
El padre Calvillo relató que el pasado miércoles había ido a la región oriente de la entidad a visitar a un enfermo con cáncer. A su regreso al anochecer, en la entrada del municipio de Queréndaro, un sujeto en un auto le cerró el paso y lo golpeó.
“Bajó un tipo furioso, muy alto de 1.90 metros, muy fuerte y diciendo incoherencias de un perrito atropellado y se vino a golpes. Me destrozó la cara”.
Calvillo Paz expuso que ahora, más que nunca, se siente cerca de todas las víctimas de la violencia en el país, “porque compartí un poquito su suerte”.
“Esa suerte de inseguridad e injusticia. Aunque soy consciente de que me salió barato, porque [el agresor] me pudo estallar los ojos, me pudo acabar”.