Chilpancingo, Gro.- El 2021 marcó a Guerrero la expansión que se le permitió a la organización criminal el Cártel de la Sierra: en Iguala desplazó a otras bandas; en Huitzuco, se impuso y declaró toque de queda que los pobladores obedecieron al pie de la letra, y advirtió una nueva invasión al corredor Chilpancingo-Ocotito-Acapulco.
El llamado Cártel de la Sierra o Los Tlacos, por su bastión, Tlacotepec, cabecera municipal de Heliodoro Castillo, en 2018, irrumpió en el escenario público: cientos de hombres armados tomaron decenas de pueblos de la Sierra y desplazaron a miles de habitantes que hasta hoy no ven la posibilidad para regresar.
Desde entonces, este grupo ha actuado con libertad: en Tlacotepec opera sin ser molestado; desde 2018 ninguna autoridad ha implementado una operación para recuperar esos pueblos.
Ese año, Iguala se convirtió en una ciudad en disputa. Casi todos los días hubo asesinatos, desapariciones y ataques armados.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado (FGE), en Iguala el Cártel de la Sierra mantiene una disputa con la organización criminal La Bandera, remanente de Guerreros Unidos.
Sin casi ningún impedimento, esta organización ha impuesto el precio del kilo de tortillas, de la carne y el refresco.
En este contexto de violencia, tuvieron que dejar la ciudad nueve reporteros debido a amenazas. Atacaron redacciones, intentaron asesinar a uno y al resto les advirtieron que si continuaban informando de la violencia que vive la ciudad, los matarían.
Pese al despliegue de violencia que las mismas autoridades acreditan a esta organización criminal, casi nada se ha hecho para detenerla, ya que el Cártel de la Sierra continúa con su expansión. Desde octubre, Huitzuco se convirtió en el nuevo territorio donde se impuso.
En noviembre, lanzó una advertencia: nadie podría estar en las calles después de las 18:00 horas. La consecuencia: el asesinato. Al día siguiente del aviso tres jóvenes lo desafiaron pues a las 21:00 horas salieron a comprar de cenar, pero un grupo armado los atacó a tiros. Los tres murieron.
De enero a noviembre de 2021 en Guerrero se cometieron mil 088 homicidios dolosos, de los cuales 418 se cometieron en Acapulco, 176 en Iguala, 58 en Chilpancingo, 52 en Zihuatanejo y 29 en Taxco, todos con arma de fuego, según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.