Ciudad de México.- Con pérdidas millonarias y un futuro poco alentador, el sector de los balnearios en Morelos e Hidalgo valora el paso de la pandemia de Covid-19 en nuestro país y, a pesar de que ya inició la apertura de algunos centros, les preocupa la pérdida de empleos y la lenta recuperación que tendrán.
En Morelos, la industria de balnearios y parques acuáticos —distintivo turístico del estado por su clima— está en declive y a punto de la quiebra.
Los empresarios dedicados a esta actividad se declaran con “el agua hasta el cuello” por la ausencia de ingresos y apoyo gubernamental.
El desánimo de los empresarios crece, dicen, por la restricción de las autoridades para la operación de sus negocios, mientras que en estados como Jalisco y Michoacán ya operan sus competidores.
En Hidalgo, el saldo de 100 días de cierre en centros vacacionales dejó pérdidas económicas millonarias.
A más de cuatro meses de la pandemia, apenas comienza la reapertura, para la cual se dispusieron 70 lineamientos de la Asociación Nacional de Balnearios, pero deben operar a la mitad de su capacidad.