Bavispe, municipio a merced del crimen

La comunidad mormona en La Morita podría dejar el estado e incluso el país debido a la violencia

Bavispe, Sonora.- El municipio de Bavispe fue hasta el pasado lunes un lugar olvidado por los gobiernos estatal y federal en materia de seguridad.

Ubicado en las zonas altas de la Sierra Madre Occidental, Bavispe cuenta con sólo cuatro policías municipales que portan armas cortas, y tres unidades de seguridad pública para dar protección a unos mil 400 habitantes, cuyas labores las concentran en el campo, a pesar de estar rodeados por el desierto.

Sin embargo, los bavispenses atrajeron los ojos del mundo ante la tragedia: un lunes, como cualquier otro, tres mujeres y sus seis hijos fueron masacrados muy cerca de la cabecera municipal. Desde entonces, las calles se llenaron de personas extrañas, los planteles educativos suspendieron clases y “hasta nos visitó la gobernadora [Claudia Pavlovich]”, comentó con ironía un lugareño.

En estos días, y como respuesta al multihomicidio de integrantes de la familia LeBarón, después de tres horas del recorrido se colocó un retén militar de vigilancia.

“La Sierra”, la brecha donde ocurrió la tragedia, es un camino solitario que atraviesa la Sierra Madre Occidental de Sonora a Chihuahua. En este terreno, el peligro lo generan los grupos del crimen organizado, por ser una zona vital para el trasiego de droga y el tráfico de armas. 

Los habitantes de La Morita y de Bavispe coincidieron en que la presencia policiaca llegó junto con la tragedia, mientras que el alcalde, Cornelio Vega pretende solicitar que las fuerzas estatales permanezcan más en el municipio.

Tras el multihomicidio el ambiente de las comunidades es de incertidumbre, las familias están temerosas y no salen de casa más que para lo indispensable; las escuelas rurales suspendieron clases y los puestos de comida que suelen abrir en las noches, no han dado servicio.

Bajo la lluvia los despiden

El clima lluvioso y frío acompaña a las familias de la comunidad LeBarón mientras entierran los restos calcinados de una joven madre y sus cuatro pequeños. El traslado de los restos que partieron de La Mora y tuvieron como destino final la colonia LeBarón en Galeana, Chihuahua, duró un total de seis horas.

Niños y niñas de la comunidad rodearon los ataúdes de Cristal y Howard Jr y pusieron encima algunas cartas de despedida; la madre asesinada fue enterrada en la mismo féretro que sus pequeños que nacieron el 13 de marzo. 

El suegro de Rhonita, Kenny Miller, tomó la palabra para hablar de lo sucedido a su nuera y nietos, y hubo momentos en los que la voz se le quebró.

“Que esa mujer y esos niños sean la voz de los que no han tenido”, dijo Miller y puntualizó que “es muy triste que aquellos que no se quedan callados son atacados”.