Minutos después policías estatales encontraron a la mujer caminando con el cuerpo dentro de la bolsa que tenía manchas de sangre, por lo que decidieron abordarla; al ver a la pequeña solicitaron apoyo de paramédicos y retuvieron a la mujer.
Al llegar, el personal médico estimó que la bebé llevaba al menos cuatro horas muerta; las versiones de la mujer sobre cómo localizó el cuerpo se tornaron contradictorias y los policías la pusieron a disposición de un agente del Ministerio Público, sin embargo, fue liberada debido a que no se acreditó que fuera la madre de la bebé ni que esté relacionada con su muerte.