La joven de 22 años vestía una chamarra tipo militar, con pantalón de mezclilla y tenis negros. Llevaba una mochila rosa con su celular y dinero. En el costado derecho del torso, tiene un tatuaje que dice: "No puedes cortar mis alas".
--Diez días desaparecida
El último contacto que tuvo con su familia fue a las cinco de la tarde, cuando le envió a su mamá un mensaje de texto pidiéndole que le marcara.
Dice Rocío González que cuando le llamó a su hija, no notó nada extraño. Se pusieron de acuerdo para ir en la noche a la feria de la colonia y colgaron. Desde entonces, no se sabe en dónde está, tampoco se ha comunicado con su familia y su teléfono se encuentra apagado.
Hoy se cumplen diez días de que la ausencia de Laura no deja dormir a su mamá.
"Como sabe que estoy enferma, siempre avisa a dónde va", comenta Rocío, quien padece Huntington, una enfermedad crónico degenerativa que afecta al sistema nervioso.
--Planeaba ir a una fiesta
Para no preocuparla, Laura siempre avisaba en dónde y con quién estaba. Valeria, su amiga, dice que esa noche, alrededor de las diez, le envió un mensaje a Laura por el mensajero de Facebook porque habían quedado de ir a una fiesta.
Los mensajes aparecen como vistos, pero Laura no contestó y tampoco fue a la fiesta. No se ha vuelto a conectar.
Familiares y amigos han salido a las calles de la colonia a pegar la ficha de desaparición que la familia solicitó en la Fipede (Fiscalía de Personas Desaparecidas).
El "hashtag" "#TeBuscamosLauraSabina" aparece acompañado de su rostro en varias publicaciones de Twitter. Se espera que en los próximos días se pueda acceder a las cámaras de la zona para esclarecer el caso.
Laura, si lees esto, tu mamá quiere decirte que te ama mucho y te extraña más con cada segundo que pasa. Ha tenido varios episodios de ansiedad y está muy preocupada. "Dígale que todos la queremos, la extrañamos y queremos que regrese", pide.