El año pasado la llegada de mexicanos a Cancún también creció despacio, al reportar 8 millones 980 mil pasajeros nacionales y representó un alza de apenas 2.3%, el menor avance desde 2009.
La extinción del Consejo de Promoción Turística de México (CPTM) que decretó el gobierno está detrás del lento crecimiento del turismo en 2019, al suprimir presupuesto para promoción no sólo en Estados Unidos, sino en el mundo, afirmó Gerardo Herrera, experto en turismo de la Universidad Iberoamericana.
El sargazo en el Caribe mexicano también afectó la llegada de visitantes, así como la percepción negativa sobre la inseguridad y alertas de viaje del gobierno de Estados Unidos.
El 9 de abril del año pasado, el Departamento de Estado del país vecino recomendó a sus connacionales no viajar a Sinaloa, Tamaulipas, Colima, Guerrero y Michoacán.
Después, el 17 de octubre, el consulado de la Unión Americana recomendó evitar Culiacán, Sinaloa, por el conflicto entre fuerzas del gobierno mexicano y grupos criminales.
El 8 de noviembre, también emitió una alerta de seguridad para prohibir a funcionarios de EU viajar a la capital de Chihuahua, luego de que esa semana se reportó el ataque en contra de la familia LeBarón.
La quiebra de la agencia Thomas Cook en septiembre pasado también ocasionó que menos británicos visitaran Cancún, destino que concentra a seis de cada 10 turistas que vienen de Reino Unido.
No sólo Cancún tuvo un mal año. El aeropuerto de Cozumel recibió 5.7% menos turistas el año pasado, su primer declive desde 2016 y el peor tropiezo desde 2009, de acuerdo con los reportes de Asur.
En particular, la llegada de pasajeros internacionales a la terminal se derrumbó 12.6%.