MAPASTEPEC, México.- La caravana de migrantes que avanza lentamente por el sur de México dedicó el domingo a descansar en la localidad de Mapastepec, en el sureño estado de Chiapas, y se preparaba para recordar con una vigilia a los que han muerto en su intento por llegar a Estados Unidos y a los familiares fallecidos de quienes ahora viajan en el grupo de unos pocos miles de personas
Según datos recopilados por la Organización Mundial para las Migraciones (OIM), en los primeros nueve meses de 2021 han muerto 612 personas en trayectos migratorios en el continente, un marcado incremento respecto a las 796 muertes que se registraron en todo 2020, cuando la pandemia redujo el flujo migratorio.
Carlos Escobar, quien lleva 37 días viajando desde que salió de Venezuela con su esposa, Jennifer Santana, y dos niños, dijo que durante su paso por el Darién vio cadáveres y tumbas y por eso quería dedicar el domingo a recordarles. La caravana esperaba el domingo a que dejara de llover para hacer una sencilla vigilia con oraciones y veladoras coincidiendo con las populares celebraciones por el Día de los Muertos en México.
Escobar dijo estar consciente de los riesgos que conlleva su viaje. Sus dos hijos, uno de 3 años y un bebé de 18 meses, ya se han enfermado por la caminata bajo el sol y la lluvia. Pero afirmó que prefería “correr el riesgo de morirme en el camino” que seguir muriéndose de hambre en su país, donde ganaba cuatro dólares al mes con trabajos comunitarios.
El hondureño Fernando Flores, aprovechó la ceremonia del domingo para honrar a su madre.