Ciudad de México.- La Ciudad de México acogió a miles de personas de la primera caravana de migrantes centroamericanos que se dirigen a Estados Unidos en un estadio deportivo, donde se les brindó ayuda humanitaria, aunque las autoridades locales advirtieron que no les proporcionarán transporte para continuar su marcha.
Alrededor de mil 500 personas fueron llegando a lo largo de la noche y la mañana al Estadio Jesús Martínez “Palillo”, donde ya habían pasado la noche cerca de 500 personas, y las autoridades prevén que se lleguen a concentrar unas 5 mil en los próximos días.
Los migrantes fueron repartidos en tiendas de campaña y carpas en el campo, en las gradas y en los alrededores de este complejo deportivo, donde las autoridades instalaron 15 cisternas de agua.
Para atender a la caravana también se instaló un comedor, donde los migrantes disponen de dos horas para el desayuno, dos horas para la comida y otras dos horas para la cena.
Además, las autoridades entregaron cobijas para que los miles de migrantes puedan cubrirse del frío durante la noche, y se instalaron puestos de entrega de ropa y de calzado para unas personas que llevan más de 1 mil kilómetros de travesía, algunos tramos a pie, desde que cruzaron la frontera desde Guatemala el 19 de octubre.
Una vez que se congreguen la mayoría en la capital, los migrantes decidirán cuándo reanudarán su travesía así como las rutas a seguir hacia territorio estadounidense, donde el Gobierno de Donald Trump anunció el despliegue de 5 mil soldados para evitar su entrada.
Esta caravana, que se originó en Honduras pero a la que se sumaron salvadoreños y guatemaltecos, rechazó la oferta del Gobierno mexicano de solicitar refugio en los sureños estados de Chiapas y Oaxaca, y siguió su camino hacia la capital pasando por Veracruz y Puebla.
Paralelamente, otros tres grupos de migrantes, dos de salvadoreños y uno más de hondureños, han entrado a territorio mexicano, y muchos de sus integrantes han solicitado refugio a México y permanecen retenidos en la frontera sur, mientras que otros siguen su travesía hacia el norte.