El Cártel de Sinaloa estaría utilizando el sur de África para producir metanfetamina destinada a Australia y Nueva Zelanda, mercados donde la droga alcanza precios entre 65 y 100 veces más altos que en Estados Unidos, de acuerdo con una investigación de la agencia AFP. Las autoridades han descubierto al menos siete laboratorios en la región durante los últimos dos años.
Uno de los casos centrales es el de una granja de caza en Swartruggens, Sudáfrica. La policía desmanteló ahí, en mayo, una instalación que tenía capacidad para producir hasta cinco toneladas de metanfetamina al mes. Se trata de una estimación de capacidad, no de una cifra de droga efectivamente fabricada. Cinco de las 13 personas detenidas eran mexicanas y tenían conocimientos de química, según los investigadores.
La conexión con Oceanía sigue bajo investigación. Devon Naicker, jefe de la oficina sudafricana contra los estupefacientes, dijo a la AFP que las autoridades examinan si un cargamento incautado en Australia salió del laboratorio de Swartruggens. La ruta del envío por el puerto de Durban y su embalaje son parte de las pistas, pero el origen de esa carga aún no está confirmado.
De acuerdo con la investigación, las instalaciones suelen ubicarse en fincas apartadas que conservan acceso a carreteras. Esa ubicación permite recibir los cargamentos de sustancias químicas necesarios para la producción y trasladar la droga terminada. Naicker explicó que algunos ciudadanos mexicanos llegan para instalar los laboratorios y otros permanecen para operarlos o capacitar a colaboradores locales.
La policía sudafricana ha detenido a 16 mexicanos en operativos contra laboratorios desde 2024. Los investigadores también han identificado instalaciones con características similares en Nigeria, aunque las posibles conexiones de cada una con organizaciones criminales mexicanas se investigan por separado.
La policía australiana confirmó a la AFP que ha detectado un mayor interés de cárteles mexicanos en su mercado de drogas ilícitas, pero evitó identificar organizaciones específicas por la sensibilidad de sus investigaciones. Por ahora, el hallazgo de laboratorios y las detenciones muestran el alcance de las pesquisas en África; establecer la ruta de cada cargamento hacia Australia o Nueva Zelanda sigue siendo tarea de las autoridades.