Migrantes viven la Semana Santa en Casa del Migrante de SLP

La institución dependiente de Cáritas invita a donar artículos de higiene y ropa interior para apoyar a migrantes.

SAN LUIS POTOSÍ, SLP., abril 1 (EL UNIVERSAL).- Las personas en condición de migración que habitan la "Casa del Migrante" de San Luis Potosí, viven de manera especial la Semana Santa, puesto que genuinamente se ven reflejados en la Pasión de Cristo, dado que transitan su propio viacrucis, así lo señaló el padre Marco Antonio Luna Aguilar, director de la institución dependiente de Cáritas.

Migrantes reviven la Pasión de Cristo en San Luis Potosí

A unos metros de las vías del tren, en la casa situada en el barrio de Tlaxcala en el corazón del centro histórico, las paredes que día a día son el refugio de decenas de indocumentados que cruzan por territorio potosino se convierten en el Monte Calvario, y, ahí mismo los migrantes reviven en carne propia la pasión y muerte de Jesús.

En entrevista con EL UNIVERSAL, el religioso relato la entrega con la que los habitantes protagonizan este momento, "ellos se ven reflejados, en ese camino de la cruz, ellos también desde que salen de sus países lo que viven es un viacrucis, con sus caídas, se levantan, son muchas veces golpeados y abusados, por eso siento que ellos se ven muy reflejados con lo que evoca la esencia de la Pasión de Jesús".

Actividades y participación en la Casa del Migrante

Dijo además que las circunstancias difíciles por las que atraviesan al dejar su país de origen y padecer en ocasiones rechazo, abandono, indiferencia y hasta injusticias, hacen que ellos vivan las ceremonias propias de la Semana Santa con gran devoción y fe, incluso en los casos de migrantes que no profesan la fe católica, pero de manera voluntaria gustan de participar en la Semana Santa y convivir con todos sus compañeros.

Las actividades de esta temporada en la "Casa del Migrante" inician con el Domingo de Ramos, seguido del jueves santo con la última cena, el viernes con la representación del viacrucis en las calles aledañas a la Casa del Migrante, así como también el sábado santo, la vigilia pascual y la misa de Domingo de Resurrección.

Añadió que aunque los migrantes pasan poco tiempo en la casa, se involucran y muestran entusiasmo en la representación de las distintas actividades, "no falta nunca quienes quieran representar a los apóstoles y el propio Jesucristo en estas representaciones que son sencillas ante la falta de tiempo para poder llevar a cabo ensayos, pero ello lo asumen con gran compromiso y se entregan al sentimiento y a cada palabra expresada".

El religioso expuso que a diferencia de años anteriores, en lo que va de este año no se ha registrado hacinamiento en la Casa del Migrante, la población fluctúa entre 70 y 90 personas albergadas, principalmente de países como Honduras que pese a la situación en Estados Unidos siguen queriendo intentar llegar al vecino país del norte, aunque, también llegan de Venezuela o Cuba, e incluso un buen número de mexicanos que son repatriados.

De acuerdo al párroco, en base a testimonios de años atrás vivir Semana Santa en San Luis Potosí para los migrantes se convierte en una fortaleza para su fe, "los motiva a seguir su paso y no flaquear pese a las caídas o complicaciones y soledad que llegan a sentir en su camino".

Luna Aguilar recordó que la Casa del Migrante no tiene un financiamiento por parte del gobierno, sino que es una iniciativa que se mantiene activa y vigente dando la mano a personas en esta situación, mediante la Iglesia Católica a través de Cáritas.

Finalmente hizo el llamado para la solidaridad con esta casa, recordó que permanentemente se mantiene la invitación para la donación de artículos de aseo personal como jabón, shampoo, cepillos de dientes, rastrillos, así como ropa interior nueva para hombres.