Ciudad de México.- Fueron largas horas de espera, primero bajo el sol y luego de la sombra gélida que marcaban los edificios sobre Reforma y avenida Juárez. Muchas familias arribaron al primer cuadro de la capital desde muy temprano para tener un muy buen lugar, pero pronto la desesperación comenzó a crecer.
Los primeros contingentes comenzaron a desfilar frente a la multitud ubicada a un costado del Ángel de la Independencia, causando furor y entusiasmo en los asistentes. Mientras sonaban los primeros tambores, acompañados de danzantes caracterizados con trajes prehispánicos, los miles de presentes alzaron sus teléfonos para grabar y tomar fotos a la vez que gritaban y aplaudían.
Una nube con intenso olor a copal e incienso inundó la avenida mientras que uno de los contingentes, con danzantes caracterizados de blanco y rojo, y portando tambores, tocaron con fuerza y ritmo, animando a las familias.
Entre los espectadores se encontraba una gran cantidad de turistas nacionales y extranjeros, listos para disfrutar del espectáculo, como fue el caso de Anthony, originario de Las Vegas, Estados Unidos, quien destacó su gusto por esta festividad.
“En América sólo festejamos Halloween, pero no es nada comparado con la variedad cultural que podemos ver aquí en México (...) es mi primera vez y es un lugar hermoso y lleno de colores y vida”, dijo.
Las personas ubicadas sobre avenida Juárez vitoreaban cuando veían pasar batucadas, catrinas y carros alegóricos, gritaban, levantaban sus celulares, pero del otro extremo los espectadores aún se mantenían a la expectativa.
Un total de 65 carros alegóricos recorrieron Reforma, Juárez y 5 de Mayo, así como grupos caracterizados de los principales elementos que definen a la cultura mexicana, como el maíz, mariposas monarca, magueyes, chinelos y papel picado, entre otros.
También estuvieron presentes músicos, marching bands, bailarines de danza folclórica, mariachis, charros, danzantes tradicionales, curanderas, comparsas de los carnavales de Martín Carrera y Peñón de los Baños.
Entrada la noche, los carros alegóricos se fueron posicionando en la plancha del Zócalo, para finalizar el desfile con la presentación musical de La Maldita Vecindad.