Al mismo tiempo, dijo la organización, "sostenían una llamada con el supuesto secuestrado amenazándolo que de colgar la llamada atentarían contra sus familiares, lo cual hacía imposible su localización".
Al no poder contactar a su hermano, la familia se vio obligada a conseguir el dinero, por lo que acudieron al centro de trabajo de Ismael, donde colaboraron facilitando el dinero para el rescate, y quienes tampoco lograron localizar a Ismael. Los supuestos delincuentes habían amenazado de no acudir a la policía.
Al trasladarse al punto donde se entregaría el dinero, los tres hombres fueron interceptados por la policía municipal de Miahuatlán de Porfirio Díaz, quienes los pusieron a disposición del Ministerio Público. Fueron acusados de auto-secuestro, pese a que Ismael Reyes Morales, el supuesto secuestrado ha declarado lo contrario.
"Este hecho indignó a vecinos y vecinas de la agencia de Palo Grande Miahuatlán, de donde son originarios nuestros compañeros, ya que son una familia honesta y trabajadora sin ningún antecedente o vínculo criminal", expresó la CCORO.
Por esta razón, comentaron, "acudieron a manifestarse para exigir la libertad inmediata de nuestros compañeros y hasta el momento se mantienen en espera de que el presidente municipal Cesar Figueroa se retracte de esta detención arbitraria y reconozca que sus elementos policiacos han obrado de manera equivocada, deteniendo a las víctimas y no a los delincuentes que se han apoderado de la región".
Tras las protestas de los familiares y los pronunciamientos de solidaridad de diferentes organizaciones sociales de Oaxaca, las tres personas fueron puestas en libertad la noche de ayer sábado.