Cerrar la librería Gandhi Oportunidades de Miguel Ángel de Quevedo 134 fue una decisión "triste" pero necesaria que se tomó hace apenas dos o tres semanas, cuenta a EL UNIVERSAL Alberto Achar Abadi, gerente comercial de la cadena librera. Cerrarán este espacio emblemático fundado en 1971 el próximo 16 de agosto, porque "ya no era una librería muy rentable"
Y aunque siguió siendo el espacio donde inicio todo y emocionalmente significaba mucho para la historia de esta empresa que el pasado 24 de junio cumplió 49 años de existencia, a la Gandhi Oportunidades la visitaban apenas entre 18 y 19 mil personas al mes, dice Achar Abadi.
"Por el romanticismo y por lo que significa ese espacio la convertimos en una librería de oportunidades, una librería de saldos desde hace mucho tiempo, y aunque el concepto funcionó por un tiempo, no era una librería que realmente fuera muy rentable como tal, más bien era el espacio donde inició todo", señala en entrevista.
El gerente dice que caprichosamente ante la pandemia y ante las vicisitudes que estamos viviendo "se presenta la oportunidad de que el corporativo vuelva al nido, es una oportunidad muy viable de convertir ese espacio de la librería en oficinas y tristemente cerrarla al público".
Incluso dice que la decisión es obligada por la coyuntura, "es algo que nos permite financieramente hacer, algo que nos ayuda, y de alguna manera si lo vemos de forma positiva en este espacio donde inicio todo vamos a estar las personas que estaremos impulsando el crecimiento de las 44 librerías para que sigan en pie".
Tomar la decisión de cerrar este lugar emblemático que reunió a la intelectualidad mexicana no fue fácil, pero son ajustes que toman para sobrevivir y mantenerse. Y es que el cierre por casi tres meses de todas las sucursales de esta cadena -aún cinco permanecen cerradas- por razones sanitarias de la pandemia por el Covid-19, ha afectado financieramente a la cadena.
Escritores y usuarios lamentan cierre
Escritores, funcionarios, curadores, periodistas y usuarios en redes lamentaron el cierre de la histórica librería Gandhi de Miguel Ángel de Quevedo 134, en Chimalistac, que fue fundada por Mauricio Achar, en 1971.
A través de redes sociales, diferentes personalidades expresaron su descontento del cierre, pues ahí vivieron momentos memorables que marcaron alguna faceta de su vida, como es el caso de la escritora Valeria Luiselli.
"En el segundo piso, a los 14 años, un grupo de pacientes septuagenarios me enseñó a jugar ajedrez. Pasaba horas con ellos discutiendo libros y recibiendo resignadamente jaque mate. ¿Qué hacer para rescatar ese espacio, para tantas personas entrañable?" planteó la autora de Desierto sonoro y Los ingrávidos.
En su cuenta de Twitter, el periodista León Krauze también compartió que en la sucursal dedicada a la venta de libros, discos y películas de saldos pasó grandes momentos en los que estuvo rodeado de todos esos artículos culturales.
"También aprendí el arte de vender libros, cuando tuve que convencer al señor Achar de tomar varios títulos de Clío a consignación. Vendimos todos. Gran escuela. Gran lugar", señaló Krauze.
En esa misma red social, la escritora Margo Glantz calificó el cierre de la librería como "Otra tragedia", mientras que Alfonso Miranda, director general de Museo Soumaya agradeció "por tanto" a la sucursal.
En su cuenta, Consuelo Sáizar, expresidente del extinto Conaculta, indicó que no deberían las librerías no deberían de cerrar jamás, a través de un mensaje acompañado con el Hastag #LutoCultural.
El músico Diego Herrera también expresó su tristeza, al igual que Vidal Llerenas, alcalde en Azcapotzalco.
"Ustedes son muy jóvenes, pero @LibreriasGandhi de Miguel Ángel era la gran librería de los 90s, no existe algo así ahora", dijo el político.