Ana Luisa Domínguez Gazca, presidenta de la CNEP, reconoció la facultad de la autoridad educativa para emitir directrices; sin embargo, señaló que la medida impacta la calidad académica y la planeación pedagógica de las instituciones privadas.
La Confederación indicó que un recorte inesperado en los días efectivos de clase compromete el cumplimiento de los objetivos de aprendizaje y la planeación curricular de las escuelas.
También advirtió que adelantar el cierre del ciclo escolar genera afectaciones en la organización familiar, particularmente para madres y padres trabajadores que deberán ajustar el cuidado de sus hijos.
La CNEP defendió además la autonomía operativa de las instituciones particulares y sostuvo que las escuelas que cumplen con la normatividad deben tener la posibilidad de agotar el tiempo de enseñanza programado para evitar que contenidos académicos queden pendientes.
Las escuelas particulares reiteraron su disposición de colaborar con las autoridades educativas, siempre que las decisiones prioricen el derecho de niñas, niños y adolescentes a una educación completa.
La Confederación propuso que la SEP aplique criterios de flexibilidad para permitir que las instituciones con capacidad operativa respeten el calendario original. La organización añadió que, aunque el Mundial de Futbol 2026 representa un evento relevante para el país, la educación no debe interrumpirse por ese motivo.