Combaten al Covid-19 en una difícil guerra sin balas

Dentro del Campo Militar 1-A se lucha contra el virus

Ciudad de México.- Dentro del Campo Militar Número 1-A, en el corazón de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), militares y civiles libran una guerra sin balas contra la epidemia de coronavirus (Covid-19), que está en su etapa más crítica en el país.

El epicentro es el Sexto Grupo de Morteros, reconvertido en la primera Unidad Operativa de Hospitalización Covid-19, donde un ejército de médicos, enfermeras, paramédicos, choferes y afanadores combate al virus desde su respectiva trinchera.

A un mes de que arrancó operaciones, más de 100 pacientes con síntomas moderados y con requerimientos de oxígeno suplementario vencieron la enfermedad de la mano de médicos militares y civiles, que están juntos en esta batalla.

La Unidad Operativa de Hospitalización Covid-19 del Ejército Mexicano —la primera de 30 que se reconvirtieron para dar apoyo contra la epidemia en el marco de la aplicación del Plan DN-III-E— tiene capacidad para 100 pacientes: 50 mujeres y 50 hombres.

Cada día recibe entre tres y cuatro infectados del nuevo coronavirus, aunque también en un día registra hasta ocho altas.

El Asesor Técnico de la Unidad Covid-19, el teniente coronel Raúl Sandoval, comenta que atienden a 52 pacientes, lo que representa la mitad de la capacidad del hospital, que en lo que va de la emergencia sanitaria no ha sido rebasada.

En entrevista, el especialista en neumonía explica que la plantilla de trabajadores se compone de más de 100 personas, con una base militar de médicos de la Sedena que laboran en turnos de 12 por 36 horas de descanso, y de seis por 24 horas de descanso.

Recuerda que “las Fuerzas Armadas están trabajando por los mexicanos durante la epidemia en los hospitales militares y los que fueron reconvertidos.

“Estamos trabajando con ellos y que estamos trabajando por ellos (...) Es una labor conjunta de todos los que colaboramos”, dijo.