En medio de las numerosas críticas por la desinformación, hospitales de la Ciudad de México abrieron un sistema de videollamadas para que las personas se comuniquen con sus pacientes a fin de calmar la incertidumbre y paliar la falta de comunicación.
"Hola, hijo, ¿cómo estás?", decía María Elena Vilchis en un teléfono en el que apenas se podía distinguir la cara de su hijo, un joven de 22 años que está recuperándose del coronavirus en México, país que contabiliza hasta el momento 3.573 muertes y 36.327 casos confirmados.
La mujer, con un nudo en la garganta y visiblemente emocionada, intentaba escuchar lo que decía su hijo y contemplarlo al otro lado del móvil.
"Es la primera vez que hablo con él. Ahorita lo vi y me entusiasma mucho, estaba muy desesperada", dijo a Efe María Elena, quien aseguró que hacía ya casi 14 días que no veía a su vástago.
Y es que, quienes han sufrido la pena de tener un familiar con coronavirus, saben que una vez que alguien es ingresado por sospecha de portar el virus, es muy probable que no puedan volver a verlo sino hasta que se recupere, si es que lo consigue.
"Los familiares de los pacientes no están acostumbrados a ello (no verlos) lo que a veces genera ansiedad, no poder comunicarse con familiares internados, no poder verlos", aseguró Alan Aizpuru, encargado de módulos de asistencia familiares de los hospitales.